Una de las más impresionantes formaciones rocosas de la región
corresponde al impresionante conjunto de cerros de areniscas
rojas de suelos superficiales e impresionantes farallones.
La mayor parte de sus cimas está cubierta de una atractivas
sabanas donde predominan las gramíneas y sobresalen varias
especies de orquídeas terrestres, las bromelias conocidas como
puyas y un arbolito del genero Clusia que resulta ser un
verdadero “bonsai” natural.
Aparte de ser uno de los dominios predilectos para el
escurridizo Oso Jucumari, sus cumbres son bastante frecuentadas
por el impresionante Cóndor andino, por lo que es bastante
factible verle planeando en su alrededores..